Resultados y conclusiones

Como resumen final del desarrollo del proyecto SINERGIA, se han podido extraer las siguientes conclusiones:

  • Existen interacciones o sinergias entre los contaminantes atmosféricos a los que está expuesta la población en zonas urbanas y la ocurrencia de eventos atmosféricos extremos, que aún no están bien caracterizadas.
  • Se prevé que la frecuencia, intensidad y duración de ciertos eventos atmosféricos extremos, cuya ocurrencia puede generar un aumento brusco en las concentraciones de numerosos contaminantes atmosféricos en zonas urbanas, aumente en los próximos años por efecto del cambio climático. Ejemplo de ello son los eventos de transporte de polvo mineral desde zonas áridas y desérticas del norte de África y los eventos de combustión de biomasa producidos por efecto de los incendios forestales.
  • Las intrusiones de polvo mineral africano se han asociado con una reducción de la capa de mezcla sobre Madrid y con un aumento de las concentraciones de contaminantes atmosféricos (gases y partículas) con origen en las fuentes antropogénicas locales. Por este motivo y pese a tratarse de fenómenos atmosféricos de origen “natural”, cuando se prevea que se vaya a producir un evento de este tipo se deberían tomar medidas para reducir las emisiones de contaminantes atmosféricas de dichas fuentes locales.
  • Los incendios forestales con frecuencia se producen de modo simultáneo a las intrusiones de polvo africano y en condiciones de altas temperaturas y sus efectos sobre la salud se suman a los que ya se producen en zonas urbanas como Madrid debido a la exposición por parte de la población a los contaminantes atmosféricos generados por las fuentes antropogénicas locales.
  • Existen estrategias de adaptación y protocolos de actuación establecidos para olas de calor, destinados a mitigar los efectos adversos sobre la población, que también pueden ser válidos para hacer frente a los efectos de otro tipo de eventos como los episodios de transporte de polvo africano o de combustión de biomasa.
  • Es preciso evaluar el impacto positivo sobre la salud de las personas que podría tener el llevar a cabo este tipo de protocolos en el futuro durante el desarrollo de este tipo de eventos, teniendo en cuenta además que se debe de prestar una atención especial como grupo de riesgo no sólo a las personas mayores sino también a los niños en edad escolar, a las personas que están en proceso de gestación y a las que tienen a su cargo a niños de corta edad.